6 cosas importantes sobre el cuidado de plantas aromáticas

Se acerca ese período en el que todo crece en abundancia y dan ganas de llenar nuestros hogares de nuestro color preferido… el verde naturaleza. Podemos experimentar por nuestra cuenta, pero si tomamos en cuenta consejos de cuidados le sacaremos el máximo provecho a nuestras plantas.

Hoy nos deleitaremos con el mundo de las plantas aromáticas, una sinfonía de olores y sabores que te harán realzar las comidas y si te animas muchas bebidas. Al ser de clima mediterráneo, necesitarán ciertas características que se asemejen ese lugar para que crezcan hermosas.

Una buena noticia es que ellas se adaptan tanto a un jardín como a macetas, dando la posibilidad de que cualquier persona y lugar puedan cultivarlas. Como vemos ellas llegaron para quedarse en tu cocina, anímate a experimentar y disfrutarás de éstas magnificas plantas comestibles.

1- Siembra

Todo comienza por una semilla … es el inicio de toda creación, algo pequeño con toda la información de la planta. Las mejores semillas son las que te da el cultivador amigo ya que están adaptadas a la zona en la que vives, en caso que no consigas no es excluyente que las compres de sobres. Otra opción es ir a un vivero y comprar el plantin, con esto ganarás en tiempo y será una planta adecuada a tu zona. También podrías combinar las dos formas, y mediante la observación aprenderás el ciclo total de las plantas que cultivas.

2- Sustrato

A las aromáticas les gusta los suelos normales de nutrientes, nada de sobre fertilizarlos o abonarlos porque no responderán de la mejor manera. El aroma es inversamente proporcional al abono, por eso como decía anteriormente menos es más. Recuerda que el fin principal de cultivar estás plantas, es aprovechar los aceites esenciales en su máxima expresión. Una vez al año puedes aportar al sustrato un poco de humus o turba para ir recuperando la tierra de forma paulatina.

3- Riego

En éste punto deberás dividir las plantas en las que necesitan mucho riego y las que casi no se riegan. Sabemos que los encharcamientos no son buenos para ninguna ya que pudren nuestras raíces, un riego de forma regular y controlado es mucho mejor que inundarlas. A la menta, hierba buena y albahaca les encanta el agua, recuerda que si las tienes en maceta seguramente necesitarán un extra de agua en las épocas de calor. En cambio el tomillo, lavanda, melisa, orégano, salvia, tomillo necesitarán muy poca agua para vivir.

4- Luz

Estas plantas son bastante exigentes con el tema de la luz, necesitarán varias horas para que crezcan de la mejor manera. Al ser de clima mediterráneo responden al calor, si las tienes en maceta ubícalas en el lugar de mayor ganancia solar. Solo las aromáticas de hoja blanda responden mejor a lugares iluminados pero sin sol directo, un ejemplo de ello es la deliciosa albahaca.

5- Poda

Las plantas que tienden a ser más leñosas como la lavanda, necesitan una poda finalizando la floración para mantenerlas abundante de hojas. Deja unos 15 cm de rama y poda toda la parte superior sin miedo, volverá a brotar con todas sus fuerzas el próximo año. Las que son de hojas blandas como la menta conviene ir sacando hojas en todo momento para estimular el crecimiento de nuevas hojas, recuerda hacerlo por encima de una yema para no cortar el crecimiento de la planta.

6- Cosecha

Cosechar nuestras aromáticas nos asegurará no solo un montón de condimentos en el año, sino que mayor crecimiento en el próximo ciclo. De ésta forma se estira el período de crecimiento y retrasamos la floración, para que no decaiga la planta tan pronto. El mejor momento para realizarlo es a la mañana cuando el rocío ya se secó, es el momento de mayor aroma de éstas riquísimas plantas.

Fuente: elmundopositivo