Los niños que ayudan en las tareas domesticas se vuelven adultos mas autónomos y responsables


Muchos padres hoy en día se dan a la tarea de sobreproteger a sus hijos, ya que no los dejan hacer ninguna clase de labor doméstica, sino que para que no hagan berrinches lo ponen a jugar con el celular o la tablet, con el único fin de que estén tranquilos.

Esto es algo que les está haciendo mucho mal y en este artículo te daremos a conocer porqué debes enseñarle a realizar labores domésticas.

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Hacer autónomos a los niños denota, por un lado, conseguir la estrategia para que participen con los otros para encontrar soluciones, sin necesariamente aferrarse al propio núcleo familiar como única opción posible; por otra parte, propone tener cuidado de sus pertenencias: ordenar el cuarto, vestirse, bañarse.

Enseñar a los niños a ocuparse de sí mismos, teniendo en orden el cuarto no es tan complicado como parece: el truco está en plantearlo como un juego – entre padres e hijos o entre hermanos. Es así, como lo que empieza como una diversión, con el tiempo se transformara en un hábito. Claro que, el juego debe ser introducido progresivamente, como algo original y un momento original para vivir en familia y la tarea domestica debe estar al nivel de las capacidades de los niños que ayudan en las tareas domesticas.

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El término acertado es Gio-Coaching y abarca juegos o actividad en un trasfondo lúdico para responsabilizar a los niños. Aquí algunos ejemplos:

  • El juego de lazos: usando un cartón (como el de los huevos) se hacen pequeños huecos en los cuales se pasan los lazos; es practico también para desarrollar la motricidad final;
  • El tesoro en la mochila: se califica cada objeto útil, que los niños coloquen en la mochila y al final de la semana, se llega a un cierto nivel donde obtienen una pequeña recompensa;
  • El juego de los casette: es un reto – con los padres o con los hermanos – a doblar perfectamente la ropa y a colocarla en orden en el armario o en los cajones.

En resumen, será suficiente usar la fantasía e imaginar tantos divertidos modos de hacer las aburridas tareas domesticas, quitando la presión y recurrir al orden.

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